El cálculo de los costes tiene una relación muy estrecha con la propia gestión económica. Desde hace varios siglos, con las primeras actividades industriales, se realiza un cálculo de costes y, de forma inherente a los mismos, un cálculo de la rentabilidad o beneficios. Es por tanto algo vital para garantizar beneficios en cualquier actividad industrial.
En aquellos sectores donde el cálculo de la rentabilidad no es una cuestión prioritaria, como en las administraciones públicas, la preocupación por el conocimiento de los costes no llegó hasta bastante tiempo después. En estos sectores el cálculo de costes está más asociado a la valoración de la eficiencia con la que se gestionan los fondos que al cálculo en sí de rentabilidades o márgenes de cobertura.
El artículo adjunto recoge los aspectos históricos más importantes de la contabilidad de costes en el sector privado y en el sector público español.